Autores: Filiberto Felipe Martínez Arellano y Lourdes Milagros Vallejo Hernández
Fecha: Julio de 1998
Las actividades de un sinúmero de profesiones se han visto impactadas por el desarrollo informático y avances tecnológicos que caracterizan a nuestra época. Los bibliotecólogos no podíamos ser ajenos a estos cambios y actualmente, también nos enfrentamos a una serie de retos que las tecnologías y el desarrollo informático han traído consigo. Somos testigos de una transformación de la comunicación impresa hacia una comunicación basada en medios electrónicos y la utilización de nuevas formas para producir, difundir y obtener información se vuelve un hecho cada día más común.
De esta forma, a los recursos documentales de las bibliotecas y otras unidades de información se han agregado discos flexibles, discos compactos y otros dispositivos magnéticos diseñados para ser leídos en una computadora, particularmente en una microcomputadora. Estos contienen programas de cómputo, software educativo, archivos de datos, juegos para computadora, entre otros tipos de información. Por otra parte, el conocimiento y familiaridad de la población con estos nuevos soportes de la información y la facilidad de acceso a ellos hace que los usuarios de cualquier edad y condición nos demanden mayor cantidad de información contenida en estos dispositivos electrónicos.
Para los bibliotecólogos que nos dedicamos a las tareas de la organización bibliográfica y documental, desde el profesional que se desempeña en la biblioteca más elemental hasta aquel que lo hace en una unidad de información ultraespecializada, lo anterior representa un reto, pues al igual que en el mundo de la información impresa, para que la información producida y distribuida por medios electrónicos sea conocida, y por lo tanto utilizada, es necesario organizarla adecuadamente a fin de que las comunidades de usuarios a las que servimos puedan encontrar aquella que les sea de utilidad.
Lo anteriormente mencionado pone de manifiesto el papel que le toca jugar actualmente al bibliotecólogo, pues si bien es cierto que las bibliotecas y otras unidades de información están seleccionando, adquiriendo y ofreciendo a sus usuarios cada día mayor cantidad de información en nuevos formatos, también es cierto que toda esta serie de recursos necesitan ser puestos a disposición de los usuarios, lo cual implica su correcta organización. Los bibliotecólogos ocupados en organizar la información, tendremos que aplicar los principios y normas que hemos utilizado en la organización de otros tipos de materiales para elaborar los registros de estos nuevos dispositivos de información. Asimismo, estos recursos de información tendrán que ser incorporados dentro de¡ catálogo de la biblioteca, independientemente de la forma física que éste pueda adoptar y de las opciones que dentro de él se utilicen para almacenar y recuperar la información.
Tomando en cuenta todo lo anteriormente mencionado, se consideró conveniente la elaboración de una guía para la catalogación de los recursos electrónicos que pudiese servir de apoyo a los bibliotecólogos para llevar a cabo la catalogación descriptiva de los programas de computadora y archivos de datos - denominados genéricamente con el nombre de archivos de computadora -, los cuales se encuentran en discos flexibles, discos compactos y otros tipos de dispositivos magnéticos.
Con el fin de lograr lo anterior se analizaron la Normalización Internacional para la Descripción Bibliográfica (ISBD) para archivos de computadora y el capítulo 9 de las Reglas de Catalogación Angloamericanas, 2a edición (RCA2). Asimismo, se buscaron y seleccionaron una serie de ejemplos que pudiesen ilustrar de la mejor forma la aplicación de las normas antes mencionadas. La metodología seguida en esta obra es la mención de las normas y la presentación de los ejemplos que las ilustran.
Seguramente, la presente obra será de utilidad para todos aquellos bibliotecólogos preocupados por la organización de estos nuevos dispositivos en que se presenta la información, pues a la fecha no existe una obra en nuestro idioma que proponga soluciones a la problemática de la descripción de este tipo de materiales. Finalmente, es nuestro deseo que esta obra contribuya a la correcta interpretación y aplicación de las normas para la descripción de este tipo de materiales y coadyuve a la organización de la información generada y distribuida por medios electrónicos.
1. Reglas Generales
2. Áreas de la Descripción Bibliográfica
3. Área de la Edición
4. Área de la Clase y Extensión del Archivo
5. Área de la Publicación, Distribución, etc.
6. Área de la Descripción Física
7. Área de la Serie
8. Área de las Notas
9. Área del Número Normalizado
10. Anexos